La pesca del pulpo
Trampa selectiva

La pesca y el puerto como parte de la cultura de un pueblo costero, o la lacra del furtivismo como su lucha diaria, son realidades tan presentes en la mente del pescador artesanal como su necesidad de ser parte en la gestión del medio marino. Los pescadores echan en falta formar parte de la toma de decisiones relacionadas con el sector, quieren ser corresponsables del medio y, por tanto, también participar en la gestión del mismo. “Aunque no se baje al puerto a mirar dónde está ese hombre que huele a carnada o que no se afeitó en tres días, esos somos nosotros. Somos pescadores que estamos todo el día en contacto con el medio, y sabemos cómo está todo: sabemos cómo están los stocks, cómo están las especies… si el agua no se ha movido, hacia dónde tira la corriente… Un pescador industrial, no”. Ver

El arte del miño
La red de la diversidad

Fuente de empleo y respetuosa con el medio. La pesca artesanal da trabajo a numerosas familias en la costa gallega sin pasar por alto la necesidad de colaborar en la sostenibilidad de los recursos marinos para no acabar, además, con una profesión que se hereda, todavía hoy, de padres a hijos. El arte del miño refleja la importancia, y efectividad, de los sistemas de captura selectiva y la defensa de las tallas mínimas. Una opción de trabajo digno, auténtico y que piensa en el mañana. Ver

 

Mariscadoras de Cedeira
Manos en la arena

La importancia de un permiso o una licencia para aportar tranquilidad, e incluso grandes dosis de realidad, a una profesión como la de mariscadora. En este vídeo, las mariscadoras de Cedeira cuentan cómo disfrutan día a día con su trabajo y revelan las dificultades de hacerse cargo de una vigilancia que, consideran, no debería corresponderles. Recuerdan que su techo es el cielo y que de las inclemencias del tiempo depende, y mucho, el devenir de su trabajo. Pero la lluvia y el frío del invierno no influyen tanto en las capturas como el respeto por las tallas mínimas, los cupos de recogida e incluso el furtivismo que, aunque ha disminuido, sigue muy presente. Y ellas, las mariscadoras, lo saben más que nadie. Ver

Guardianes de la pesca

“Dejar a nuestros hijos más peces de los que nos dejaron nuestros padres”. Esa es la idea, hacer de los recursos marinos una realidad sostenible, que permita la conservación de una cultura única en el mundo, la cual muchas personas definen como “una de las mejores profesiones que existen en el mundo: la pesca sostenible. Respetar los recursos, respetar las tallas, respetar, en definitiva, las normas. Unas normas sobre las que los pescadores, los protagonistas de este tipo de arte, tienen mucho que decir. Porque son quienes realmente conocen el medio. Ver

Testimonios desde la Cofradía de Lira

Quienes mejor conocen la realidad de un lugar son precisamente quienes a diario se mueven en el mismo, quienes recorren cada uno de sus rincones para descubrir hasta dónde llegan los recursos. Ellos son conscientes de la necesidad de poner ciertos límites que garanticen el futuro, y por ello defienden a diario la importancia de la creación y establecimiento de reservas y áreas protegidas. Josefa Fernández y José Antonio Insua forman parte de la Cofradía de Pescadores de Lira y son plenamente conscientes de que “no se puede esquilmar nuestro mar”. Ellos, como sus compañeros, apuestan por artes de pesca selectiva, poco dañinas con el medio marino y garantes de la comercialización de pescado fresco. Aseguran que los furtivos no existirían si no tuviesen a quien vender los productos que capturan y están plenamente convencidos de que “el que tiene que gestionar los recursos es el propio pescador”, precisamente por ser, sin duda alguna, el mejor conocedor de los mismos. Ver

Un mensaje ante la reforma de la Política Pesquera Común

Los miembros de la plataforma de pescadores artesanales del Mediterráneo (Medarnet) se dirigen a los parlamentarios europeos ante la reforma de la política Pesquera Común con el objetivo de demandar una financiación que abogue por la recuperación de los recursos marinos, porque, tal y como recuerdan a los diputados europeos, “sin peces no hay pesca”. Quienes realmente entienden del tema, precisamente porque a diario están en contacto con el medio marino, subrayan la necesidad de incorporar nuevos elementos a la normativa, como es la cogestión pesquera, dando a los propios pescadores voz y voto a la hora de abordar reformas en un ámbito que, irremediablemente, conocen más que nadie. Ver